Perdiendo potencia a medida de que el Yaris “dos caballos” luchaba contra un moderado pero persistente ascenso ya habiendo entrado en la provincia de Pontevedra, observé que a lo lejos, donde se dibujaban pequeños pueblos con tejados rojos contrastando con el verde del paisaje, uno parecía estar cubierto de una densa bruma.

Lo curioso de la imagen fue que ningún otro pueblo iluminado con rayos direccionales del sol que se colaban entre densos nubarrones parecía compartir la misteriosa niebla. Desee poder parar en el arcén y marchar hasta un punto algo más elevado para poder hacer una fotografía, pero muy a mi pesar no se puede parar así como así en una autopista.

Poco a poco el cochecito cogía velocidad y se acercaba al pueblo fantasma. El zumbido del motor hasta ahora monótono se ahogaba dentro de otro sonido, desconcertante e intenso. Parecía como si turbina de un avión arrancara, emitiendo un rugido ascendente. Por el parabrisas delantero se veía cómo una cortina blanca, con opacidad comparable a un vaso de leche, se aproximaba y amenazaba tragarse el vehículo y todo su contenido. Un sólo momento fue suficiente para producir una sensación de desasociego suficiente para elevar pulsaciones y sobresaturar la sangre de adrenalina.

No importa lo rápido que salté sobre los frenos en un intento desesperado no de evitar el daño sino de reducir la fuerza del choque entre un vehículo moviéndose a 100 km/h, empotrándose en un muro blanco desconocido ergido en medio de la autopista A-52.

Lo que era un muro en aparencia resultó ser una cascada de lluvia mezclada con granizo formando un torrente infernal que impedía ver absolutamente nada, muy a pesar de los inútiles esfuerzos de los “limpias” trabajando a toda potencia.

Las luces rojas de el de delante, distorsionadas y convertidas en unas manchas de un bokeh de la escena apenas se distinguian, la chapa parecía un tambor africano en un frenesí de algún ritual surrealista. En estas condiciones y con el máximo de precaución conduje algo más de 5 kilómetros y algo que empezó tan de repente, acabó con la misma rapidez, tornando un entorno hostil y salvaje en una escena idílica donde el cielo es azul y el sol está brillando.

Al llegar a Sabucedo y acreditarse en el bus de prensa, había tanta gente de fiesta, casi la misma que me encontré el día siguiente a las 6:30 de la madrugada por el camino hacia la parroquia donde se iba a organizar como todos los años una misa para pedir la bendición de San Lorenzo, antes de subir al monte a buscar a los caballos salvajes.

La misa no parecía una misa ya que había tres aloitadores y veinticinco fotógrafos, la misma proporción se mantuvo cuando empezamos a subir al monte, algunos a pie, otros en caballos. Con 2 cámaras, una con gran angular 24-70 y otra con 70-200 (los dos polarizados) y una mochila subir unos 12-15 kilómetros por una cuesta empinadísima no resulta para nada fácil.

La niebla cubría los montes y la visibilidad era muy escasa, dificultando el trabajo de encontrar a las manadas de caballo salvajes. Aguanté hasta las 11 y para entonces ya había una media docena de animales cercados y muchos fotógrafos, entre bocadillo de lomo y cervecita, los acosaban con sus cámaras.

Por el poco tiempo que pude dormir y el madrugón que me pegué al ver a un abuelete con su Land Rover del ’66 que iba a bajar al pueblo me metí en la cabina para volver al hotel y prepararme para ‘O Curro’ que se iba a celebrar a las 7 de la tarde. El abuelete bajaba por caminos totalmente intransitables a 40 km/h. Pronuncié en mi mente todas las oraciones que me sabía.

Una buena siesta y de vuelta a Sabucedo, con algo de retraso e ignorando el partido España – Paraguay, los ‘aloitadores’ dejaron entrar a los alrededor de 200 caballos a un ‘curro’. Después de sacar a las yeguas embarazadas y potrillos, empezó la celebración, los mozos que durante un año se preparaban para esa ocasión se armaban de valor y saltaban encima de los caballos en un intento de inmovilizarlos para poder cortarles los crines y colas.

Me parece que volveré el año que viene pero estaré mucho mejor preparado.

Las fotografías que hice están disponibles en mi archivo de Photoshelter, si te gusta alguna hay licencias bastante asequibles para Bloggers y también para publicaciones editoriales.

Suscríbete para recibir actualizaciones del blog

Suscríbete para recibir actualizaciones del blog


Subscribe to comments Comment | Trackback |
Post Tags: , , , , , ,

Browse Timeline



Switch to our mobile site

© Copyright 2009 Sinerge Press :: Blog de Fotoperiodismo . Suscribete para estar informado!